LA INTEGRACIÓN DE NIÑOS/AS CON AUTISMO A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA

Autora: Pury Estalayo

Octubre de 2013

(Reflexión teórica sobre el trabajo realizado en nuestra Escuela con Alba, una alumna con autismo)                                                                

1.      Imágenes para compartir

Hemos fracasado

                                               sobre los bancos de arena del racionalismo

                                               demos un paso atrás y volvamos a tocar

                                               la roca abrupta del misterio.

(Urs Von Baltasar)

 Las actividades creadoras que podrían curar la mente y tornar hermoso nuestro ambiente, unir al hombre con la naturaleza y nación con nación, las dejamos de lado como ociosas, vacías, impertinentes e insanas…(Herbert Read)

Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos también que llegar a serlo. ¡Y se da por supuesto que podemos fracasar en el intento o rechazar la ocasión misma de intentarlo!(Sabater)

Si yo fuera un objeto, sería objetivo; como soy un sujeto, soy subjetivo.  (José Bergamín)

A partir de la moral aquí triunfante, se necesita una cultura rápida, que capacite a los individuos deprisa para ganar dinero. Está mal vista una cultura que produzca solitarios, una cultura  que consuma mucho tiempo.

(Nietzsche) 

Las interrogaciones son los pendientes que ponemos a lo dudoso y las admiraciones los que ponemos a lo que nos asombra.

(Gómez de la Serna)

El inconsciente murmura sin cesar y escuchando esos murmullos, oímos su verdad…La soledad de un niño es más secreta que la soledad de un hombre… (Gastón Bachelard)

2.      Reflexión  a compartir: sobre la importancia del arte para todo ser humano

Platón formuló una tesis hace ya muchos siglos: el arte debe ser la base de la educación.

Partimos del supuesto de que la finalidad general de la educación es fomentar el crecimiento de lo que cada ser humano posee de individual, armonizando al mismo tiempo la individualidad con la unidad orgánica del grupo social al cual pertenece ese individuo.

La educación artística es fundamental en este proceso ya que en ella lo fundamental  es “subjetivar la realidad”.  Y lo logra a través de varios canales:

. El trabajo con la percepción y las sensaciones.

. La coordinación de los diferentes modos de percepción y sensación entre sí y de estos con elentorno.

. Los sentimientos y emociones como búsquedas internas que se proyectan con una forma comunicable.

. La integración de la percepción, las sensaciones, los sentimientos y las emociones con la razón y los procesos mentales.

Por lo tanto, podría decirse que no puede hablarse de educación global en el ser humano, y en concreto en la infancia, si no existe contacto con el arte. El arte, concebido de manera amplia, debería tener un lugar fundamental en el sistema educativo. Ninguna otra materia puede dar al niño y al joven una posibilidad de unificación de imagen y concepto, sensación y pensamiento. Al mismo tiempo, la educación artística logra un conocimiento instintivo de las leyes del universo y un comportamiento en armonía con la naturaleza.

“Dar al individuo una conciencia sensorial concreta de la armonía y el ritmo que intervienen en la constitución de todos los cuerpos vivos y las plantas, conciencia que es la base formal de todas las obras de arte, con el fin de que el niño participe en su vida y actividades, de la misma gracia y belleza orgánicas. Mediante esta educación, hacemos al niño consciente de ese instinto de relaciones que, aun antes del advenimiento de la razón, le permitirá distinguir lo hermoso de lo feo, lo bueno de lo malo, el comportamiento adecuado del comportamiento  erróneo, la persona noble de la innoble

Platón definía así la necesidad de una forma de educación imaginativa, en relación con la naturaleza y los sentidos y ligada, totalmente, al hecho artístico.

Educar la sensibilidad para convertirnos en objetos de arte es desarrollar nuestra capacidad de simbolizar, tarea primordial y única para ser mejores como especie, pero eso necesita un espacio y un tiempo de vida compartida con otros. No se trata de ganar y gastar, de comprar y vender, de consumir. Se trata de generar espacios en donde el alma, en su sentido más íntimo, tenga un lugar para expandir su singularidad, ser y encontrarse con otras. Esto entra en otros ámbitos que tienen que ver directamente con la verdadera cultura humana.

3.      Arte y autismo.

Es evidente y, seguro que coincidente para todos, que los contenidos que se trabajan en expresión artística son claramente beneficiosos en el desarrollo de niños con autismo y existen muchas publicaciones que así lo fundamentan.  A través de la música, del teatro, de la expresión corporal y plástica:

-          Se consigue la unificación de imagen y concepto, sensación y pensamiento.

-          Se favorece el entrenamiento muscular y nervioso como herramientas para la construcción simbólica.

-          Se potencia la sinestesia sensorial como cauce para el mejoramiento de las conexiones cerebrales.

-          Se desarrolla la inteligencia emocional promoviendo el tránsito por los sentimientos y las emociones para la comunicación del sí mismo con los otros.

-          Se integran los procesos cerebrales con los recursos de impulsos y control de los sistemas nervioso y cerebral.

-          Se desarrolla los dos principios fundamentales en el arte: un principio de forma, derivado del mundo orgánico y que es una función de la percepción; y un principio de creación, peculiar del ser humano, que impulsa hacia afuera el imaginario interno.

Pero aún siendo todos esos objetivos fundamentales, considero muy importante el incidir en dos conceptos fundamentales dentro de las aportaciones que el arte puede brindar a los niños con autismo,  que han sido apuntados anteriormente:

LA DIFERENCIA. Subjetivar la realidad, elemento fundamental en el arte, es trabajar con lo individual, lo singular y por tanto, abordar algo tan importante como es la aceptación de la diferencia. Si en un grupo, cada alumno es considerado como un sujeto diferente será mucho más fácil integrar la diferencia de una alumna con autismo, síndrome Down, asperger u otra diferencia física o psíquica porque será tenida en cuenta desde esa diferencia y desde las aportaciones que esa diferencia puede suponer para el grupo.

La tarea pedagógica en el arte debe crear un espacio donde capturar e inmortalizar algo de lo inabordable e intangible que es lo real y dar cuenta de esa porción de realidad desde las emociones que surgen desde lo más interno del ser humano; un espacio para re-crear, de una manera absolutamente propia y singular el mundo de lo incognoscible; un espacio donde transitar por el mundo interior y exterior, un escenario intermedio y ficcional.

LA SIMBOLIZACIÓN. Otro núcleo fundamental. Se incide mucho en que una de las dificultades mayores en nuestra comunicación con personas con autismo tiene que  ver con que accedan a una comunicación donde el símbolo vincule su pensamiento con el nuestro.

Hacer teatro, dramatizar, podría ser definido como el hacer 'como sí'. Accionar a partir de la transformación imaginaria de la realidad. Se trata del juego simbólico por excelencia. Dramatizar es poner fuera o externalizar una situación imaginaria. Al hacerlo se pone en juego, en el plano simbólico, el repertorio de las experiencias vitales de cada niño/a jugando con sus percepciones, sus sensaciones, pensamientos, sentimientos, recuerdos, sueños y fantasías.

Alba se maquilla y juega a ser mariposa, princesa o hada. Alba coge una tetera vacía y juega a servir el té en una taza, también vacía, con otros compañeros que son también mariposas o lobos, o supermanes… y que tienen una casa que es una tela blanca. Alba comparte con sus compañeros sillas que se transforman en barcos. Alba el año pasado llegó a decir “adiós” cuando otra compañera jugaba con ella a que era su madre y la dejaba con su hermana en casa, mientras ella se iba a trabajar.

4.      Profesorado

Pero para esta inclusión de lo simbólico es fundamental la figura de una educadora especializada que signifique su interpelación y de significado al juego grupal. Durante todos los años en los que Alba ha asistido a nuestra Centro ha contado con la presencia de una profesional especializada en autismo, aportada por la familia, que ha realizado un trabajo conjunto con el profesorado especializado en arte. Este punto lo consideramos fundamental ya que eso ha posibilitado un trabajo totalmente singularizado.

 El profesor,  necesita evidentemente- y esta debería ser una verdad de Perogrullo- una preparación técnica y didáctica adecuada. Se realizan muchas experiencias en el terreno de la inclusión a través del arte que, aun siendo muy bien intencionadas, no cumplen los mínimos  de rigor profesional, totalmente necesarios para conseguir unos resultados adecuados.  Por una parte, es necesario que el arte que se imparta sea eso, arte, y que los especialistas estén formados de manera rigurosa en la tarea que van a desarrollar y, por otra parte, es totalmente necesario que estos especialistas trabajen asesorados y acompañados por especialistas, también rigurosos que conozcan las características de las necesidades especiales con las que se están trabajando.

Desde esta seguridad técnica y desde este trabajo en colaboración, podremos estar muy cerca cuando un niño nos entregue con su mano vacía una estrella, recibirla desde nuestro ser de adultos y ofrecer la técnica y las herramientas necesarias para hacer crecer esa estrella, ese deseo de expresar y comunicar.

5.      Importancia del grupo y su dinámica

Estáis viendo a Alba acompañada por sus compañeros. El grupo es fundamental en el trabajo de inclusión a través del arte. Juntos ocupamos un tiempo y un espacio de ritual y vivencia, los alumnos y los profesores. El grupo es sanador si su dinámica es adecuada. El grupo debe aceptar las diferencias, y las aceptará cuando ellos mismos son aceptados en las propias. Esas diferencias que conllevan facultades y dificultades, deben ser puestas en juego de manera orgánica sin ocultaciones ni tabús. Cuando un grupo se siente partícipe de algo que se construye entre todos, cada pieza es respetada, valorada y querida. Cada uno es un referente para el grupo. Alba, sin lugar a dudas, lo es.

Os propongo ver unas imágenes de una representación que Alba hizo con sus compañeros, tomando el bosque como lugar para vivir situaciones e historias.

Quiero terminar con un pequeño texto extraído del bello libro titulado “La música de las manos” de la autora libanesa Kochka, en el que la niña protagonista que ha ido construyendo una profunda amistad con su pequeño vecino, un niño autista, dice así:

“Por la noche me levanto y en la pared que hay junto a mi cama, clavo una estrella con una chincheta. Es mi amigo, un planeta independiente. Para conquistarlo hay que saltarse las reglas,  los prejuicios, el lenguaje, y lanzarse hacia el sin miedo de cruzar el espacio. ¡Cuando sea mayor seré educadora de niños autistas!”